Estoy sentada en la arena, mirando el mar hoy es un sábado con mucho sol, ese sol que te pica. Veo a todos muy felices,.
Hay ancianos trotando con una postura erguida y mangas cortas, van desafiando el viento con la frente en alto y con una cara que expresa un: "¡yo puedo!"
Ahora veo a una pareja que pasa frente ami caminando abrazados a paso de caracol, van hablando riéndose con un enamoramiento de película que los abstrae de cualquier circunstancia exterior. demuestran una extremada alegría, compañerismo e ilusión.pasa un grupo de adolescentes que muestra un desborde de excitación ,parece como que estan organizando un asado, bromean, se ríen y festejan con cada ítem de la lista, no les preocupa nada más que celebrar.Hasta un perro corriendo entre las olas parece disfrutar con plenitud del sol que lo envuelve y del movimiento que lo rodea. El mundo está feliz. No existen la carencias, las tristezas, menos la soledad. No hay ninguna queja Todo parece brillar. Menos unoEste día luminoso no hace más que contrastar con mi día oscuro. Un día en el que me duele la luz, me lastima la risa fuerte, y me aturde la música alegre,
me parecen excesivas las demostraciones de afecto, me parece injusto como se distribuye la felicidad .puede que me sienta desafortunada, incapaz, impotente, triste, angustiada todo esto lo siento en referencia a la felicidad de los otros, que justamente hoy, en mi día oscuro, son todos.Pero entiendo que vivimos en una época en la que el éxito consiste en brillar sin ninguna huella de opacidad. Pero yo pienso que en la oscuridad también me construyo , también crezco y también hay espacio para la felicidad.Cada día de nuestras vidas está hecho con luz y con sombra,somos como una combinación de matices. y esos matices es la única llave secreta de la felicidad.Los chubascos de felicidad confunden, nos llegan empaquetadas como una publicidad: cargadas de fantasía, de sueños, de perfección y de photoshop. Hay que aprender a no hacer de cada pérdida un duelo. Comprendí observando cada movimiento, personas y hasta animales que mi vida no es un instante, aunque este repleta de ellos, y cada paso, bueno o malo es una oportunidad para construir la publicidad que queremos, continuando la marcha o volviendo a empezar.
Hay ancianos trotando con una postura erguida y mangas cortas, van desafiando el viento con la frente en alto y con una cara que expresa un: "¡yo puedo!"
Ahora veo a una pareja que pasa frente ami caminando abrazados a paso de caracol, van hablando riéndose con un enamoramiento de película que los abstrae de cualquier circunstancia exterior. demuestran una extremada alegría, compañerismo e ilusión.pasa un grupo de adolescentes que muestra un desborde de excitación ,parece como que estan organizando un asado, bromean, se ríen y festejan con cada ítem de la lista, no les preocupa nada más que celebrar.Hasta un perro corriendo entre las olas parece disfrutar con plenitud del sol que lo envuelve y del movimiento que lo rodea. El mundo está feliz. No existen la carencias, las tristezas, menos la soledad. No hay ninguna queja Todo parece brillar. Menos unoEste día luminoso no hace más que contrastar con mi día oscuro. Un día en el que me duele la luz, me lastima la risa fuerte, y me aturde la música alegre,
me parecen excesivas las demostraciones de afecto, me parece injusto como se distribuye la felicidad .puede que me sienta desafortunada, incapaz, impotente, triste, angustiada todo esto lo siento en referencia a la felicidad de los otros, que justamente hoy, en mi día oscuro, son todos.Pero entiendo que vivimos en una época en la que el éxito consiste en brillar sin ninguna huella de opacidad. Pero yo pienso que en la oscuridad también me construyo , también crezco y también hay espacio para la felicidad.Cada día de nuestras vidas está hecho con luz y con sombra,somos como una combinación de matices. y esos matices es la única llave secreta de la felicidad.Los chubascos de felicidad confunden, nos llegan empaquetadas como una publicidad: cargadas de fantasía, de sueños, de perfección y de photoshop. Hay que aprender a no hacer de cada pérdida un duelo. Comprendí observando cada movimiento, personas y hasta animales que mi vida no es un instante, aunque este repleta de ellos, y cada paso, bueno o malo es una oportunidad para construir la publicidad que queremos, continuando la marcha o volviendo a empezar.