Melancolía.

me gustaría desintoxicarme ya mismo, de todas tus palabras y también de tu voz; pero al mismo tiempo me resisto incansablemente a arrancarte de mí, a exorcizarme de nuestros recuerdos. Miro tus fotos y camino por la calle con el interior destrozado y una sonrisa en el rostro que los días de lluvia es capaz de eclipsar mi oscuridad, por la sencilla razón de que yo sé que vos existís en este mundo, Voy a mirar tus fotos, a leer tus cartas, a rearmar el sonido de tu risa en mi memoria. Era mí única opción, por estar separándonos. Es está la manera en la que me quede: sin esperanzas, sin amor, llena de vacíos, llena de recuerdos. Me conformo de mala gana con pasear por la calle sabiendo que nos amamos como si fuera a durar para siempre.
Entonces voy pensando en aquel sentimiento y olvido las cosas, como el paraguas que dejé en el tren. Y voy diciéndote telepáticamente que te quise desde el primer día y que te sigo queriendo, ahora más que nunca. Ahora que puedo perderte. ¡qué mierda! Porque en casi todos los recuerdos felices de mi vida estás vos, junto a un nosotros que puede dejar de existir, para volver a ser dos personas separadas.
por momentos me digo "¡Que más da! No importa cuantas veces hayamos dicho que era para siempre; siempre es muy poco tiempo. Tengo que empezar la vida de nuevo". ¿Pero..., como hago? si ese siempre, es un siempre distinto, que significa eterno, sin fin. No puedo, la distancia me bloquea los gritos; así que simplemente te mando un beso a tus labios desde mi desesperación, mientras me ahogo en un vaso. Sé que vas a sentir una sensación extraña en la boca cuando despiertes. Lo sé, así como sé que estoy tan, pero tan lejos de querer olvidarte... entonces me ahogo en un vaso de lágrimas, de recuerdos. En un vaso gigantesco que te corresponde.
Quisiera decirte tantas cosas. Te lo diría porque sé que estás tan triste y apagado, pero a la vez enamorado de mí... Y me preocupas, porque me importas. Y yo estoy peor, mucho peor.
No dejes que la vida te pase a tí sin que la vivas.Todos tenemos días en los que creemos que el sol brilla más en otra parte, pero debemos mirar hacia el este porque allí está el nuevo sol, a punto de salir. ¡Y, por favor, no dejes que mire películas de amor! La mayor parte esta llena de mentiras, como lo están las despedidas. Nuestra despedida también estuvo llena de mentiras. ¿Pero, quién no ha mentido alguna vez? Necesito hablarte, pero te encerrás y te mantenés completamente indiferente a mí. 
¿Sabés? Yo tenía razón... el corazón esta hecho para romperse. Pero... volvamos a intentarlo, no importa si no sale como lo planeamos. Acá tenes un nuevo pedazo de mi corazón: destrozalo.
Me gustaría que estuvieras acá para abrazarme y no dejarme caer. En el fondo lo sabes. Voy taconeando y recordándote, recordándonos. Que nos quisimos, nos besamos, nos imaginamos una vida que ahora debemos pelear para hacerla realidad.
¡Quién no haya fracasado como nosotros, no tiene ni la más puta idea de hasta dónde se puede creer, amar y caer!
¿Ahora qué? Ahora me compro otro paraguas, para volver a perderlo algún día de lluvia en el que no dejé ni por un segundo de preguntarme si estarás bien sin mí, porque claro, yo no lo estoy sin vos..